01 enero 2010

Nuevo año

Uáu! Ya han pasado diez años desde el 2000? Vaya, pues sí. Es algo bastante un poco inquietante ver cómo el tiempo pasa tan inexorablemente, ¿no?

Parece que fue ayer cuando empecé a tocar el piano, pero hará ya casi ocho años que lo hago. ¿Cuánto hace que dejé la escuela primaria? Mmm... algo más de tres años, estando en 4º de ESO... No es mucho, pero supongo al ser joven un puñado de años es una porción grande de vida. Sé que es una chorrada, pero me hace ilusión: ahora mismo han pasado aproximadamente 15 años, 10 meses, 24 días i 19 horas desde que nací (no es que los cuente, lo acabo de calcular con Wolfram Alpha, XD).

Ahora creo que toca hacer los propósitos para el año nuevo. Aun así, creo que si hay quienes necesitan que llegue el final de año para plantearse lo que podrían hacer durante el año siguiente, es porque no creen realmente que vaya a ocurrir lo que desean. Como Que no haya más guerras, Que todos sean felices, Salud para todos, etc.

Al fin y al cabo, supongo que la mayoría deseamos eso, pero hay cosas altamente improbables. Aún así, lo que cuenta es la intención, ¿no?

Yo este año quiero acabar una obra que empecé a componer en verano, la obra más larga que nunca he hecho, con tres partes, las dos últimas de unos diez minutos. Claro, que eso lleva tiempo. Mucho tiempo, y más si no tienes ni la más remota idea de componer (estoy en 4º de Grado Profesional, dando Harmonia todavía), así que espero acabarla a lo largo de este año.

Seguiré escribiendo relatos cortos; estoy programando uno (en este estoy teniendo que documentarme y todo) que se llamará Aula 2.13, algo así como un ensayo/estudio sobre la angustia psicológica.

En fin, que sigo muy ajetreado, como siempre :D Así que me despido, con mis más sinceros deseos de felicidad para todos vosotros.

¡¡Feliz Año 2010!!

23 octubre 2009

Clases de repaso

En mi clase y en el ambiente de mi instituto es algo completamente normal y aceptado acudir a las clases de repaso. La mayoría de mis compañeros van a este tipo de clases en el que hacen los deberes y preguntan dudas; algo que muchos consideran imprescindible para aprobar.

Esto me lleva a hacerme preguntas. ¿La gente que va "al repaso" sabría hacer lo mismo que hace por sus propios medios? Creo que, al menos la mayoría, no.

En ocasiones esto plantea problemas: «Pues a mi me lo han explicado de otra manera», «Es que yo así no me aclaro», y otras frases por el estilo son frecuentes.

Ayer mi profesor de matemáticas (voy a 4º de ESO) se mosqueó cuando una compañera de dijo que en el repaso le habían dicho que él lo explicaba mal, que no se hacía así (cuando sí que lo decía bien, el libro lo explicaba igual). Me sorprendí: una alumna diciéndole a un matemático cómo operar con números combinatorios. Él le dijo que eso que ella estaba explicándole era una mezcla entre lo que estábamos dando y lo que daríamos en unas semanas; vamos, que se había hecho un lío. Pero todavía siguió insistiendo un rato más. La conclusión que extraigo de aquí es que al no haber coordinación entre "el repaso" y los profesores, cada uno lo explica de una manera, con la consecuente confusión del alumno.

Creo que las causas de que tantas personas necesiten clases particulares son, principalmente, dos.

La primera es la falta de atención en clase (que casualmente sucede bastante entre los que van a clases de repaso), y como consecuencia de ésta, la ausencia de dudas. Evidentemente, si no te has enterado de nada, ¿qué vas a preguntar? Creo que si toda la gente que va al repaso atendiera en clase y se fuera a casa con las dudas resueltas, no haría falta que tantos fueran a repaso.

La segunda es un problema más bien estructural de la educación por los padres y/o madres. Últimamente estoy viendo a padres llevando a sus hijos a repasos, niños y niñas que van a primaria. ¿Están descuidado sus padres su educación, cargando su responsabilidad sobre los maestros de la escuela y los centros de repaso? ¿Evitan de esta manera lo que se supone que deberían hacer ellos? Y en caso que así fuera, ¿cuáles serían sus causas? ¿Falta de tiempo? ¿Que no tienen ganas de ponerse a ayudar ellos mismos a sus hijos? ¿Que es más cómodo para ellos?

¿Qué opináis vosotros?

26 mayo 2009

Cómo inventar nombres de fantasía [II]

Visto el éxito de Cómo inventar nombres de fantasía aquí va la segunda parte, y probablemente, en unos días la tercera ;).

El recurso que más uso para inventar nombres es basarme en nombres existentes en alguna lengua real (especialmente el castellano).

Por ejemplo: Frívolo --> Frívol --> Fravol; Elvira --> Eldira --> Eldemira; Lencería --> Lencerya --> Lynceria

Otra posibilidad es usar directamente palabras reales, pero que sacadas de contexto pueden pasar como inventadas: Verne, Vértigo, Oda, Trazo. Si pensáis que es demasiado evidente, siempre se puede añadir algún carácter para confundir, algo parecido al lo de arriba.

Mi recomendación en estos casos es añadir dicho carácter en mitad de una sílaba, pues así confundirá todavía más: Oda --> Odha, y no Ohda, porque la separación silábica de la palabra castellana oda es o-da.

Espero que les haya gustado y que les sirva de algo. ;)